Tras estar parado una buena temporada, antes de acabar el
año recibí una llamada de un supermercado (llamémoslo X) para hacer una
entrevista en la cual me cogieron para formarme en la sección de pescadería.
Tras muchos años limpiando pescado en mi casa, recibí un buen bajón de ego al
ver que gente que no sabía nada de pescado me adelantasen por el carril
izquierdo a toda velocidad, está bien que de vez en cuando nos bajen de la
burra y nos pongan los pies en el suelo. A día de hoy, el merecido trabajo de
mis compañeros se hizo notar y he aprendido a mucho más que saber los cortes
oportunos de cada especie. El día 9 de enero llegó el día de tirar las cofias
al aire y de recibir cada uno su título. Esa misma tarde recibí esa esperada llamada,
para firmar contrato con la susodicha empresa. Espero saber aprovechar bien los
descansos para no dejar de lado ni aficiones ni seres queridos; a veces resulta
complicado organizarse pero si se quiere se puede.
Para no dejar la entrada tan vacía os dejo una foto de una
asignatura que tengo pendiente… La pesca a boya. (Este día pareció ser
insólito)
Un cordial saludo y buena pesca!
Pablo