En la pesca desde playa, muchas veces nos empeñamos en lanzar cuanto podemos, y no siempre resulta lo más eficiente. Esto puede volverse contradictorio en ciertas circunstancias cuando alguna lubina se pueda encontrar cómoda cazando alevines, cangrejos y demás crustaceos cerca de la misma orilla donde las olas baten la rexa. Una buena serie de olas, con buena frecuencia en la que haya un contínuo espumero con 3....4 olas formandose y rompiendo de contínuo puede ser más que buena razón para optar por lanzar cerca de la orilla, entre la espuma.
(Fotos de archivo, no es del mismo día pero sí la misma playa)
Esto no es nada nuevo... hace muchos años que se pesca así en Asturias, pero me gustaría aportar mi granito de arena a aquellas personas que nunca han probado pescar en la misma orilla. Cuando me refiero a lanzar cerca me refiero a que el plomo puede caer a unos 20-30 metros. Para esta técnica, buenas son cañas largas, pasados los 6 metros, que libran al sedal de las olas y por tanto evita de enrredos en el aparejo y en gran medida evita arrastres inoportunos. Una buena caña, espectacular para estas condiciones sería la NORTE SUPRA 6.60 por poner un ejemplo.

Y como no, buscando exclusivamente lubinas, aprovecharemos de este continuo batir de olas cercanas para poner un cebo oloroso que llame la atención de este depredador. La sardina es muy buena para este tipo de pesca. Aunque se trata de un cebo débil, aprovecharemos el lance sin apenas ejercer fuerza para poder poner el cebo lo mas natural posible, asì con el ir y venir de las olas este se movera de una forma mas atractiva (no olvidemos que la linea lateral de estos depredadores esta muy desarrollada para cazar de noche)
En esta ocasión optamos por una playa del oriente Asturiano, las condiciones eran muy buenas. La configuración de la playa bastante llana, sin taros ni pozos marcados con contundencia y unas ganas de estar junto al mar indescriptibles...
Pescar algo... lo de menos...
Buena compañia y ganas de hecharle horas... la combinación perfecta. Y si nuestras amigas dan la cara pues mejor que mejor!
Esta vez, fue Borja quien anduvo más fino, empezó a pescar de cerca y pudo conseguir engañar a las dos lubinas de abajo. Fue entonces cuando empecé a lanzar en corto y empezó el desfile de lubinetas... la única digna que me pude llevar es la de arriba en la imagen...
Una curiosidad en la que tardamos en fijarnos, es la mordida de una de ellas en la parte de la cola. Tanto por el lado izquierdo como el derecho tenia la misma zona en carne viva, rodeada de una "marca" que parecía la boca de un pez... no entiendo que le pudo ocurrir para que por los dos flancos estuviese herida de la misma manera sin ser atravesada... Aún así, parece ser que esto no le quitó las ganas de comer ni de dar una pelea digna de su raza.
Un saludo para todos aquellos que se lean estos tochos, buena pesca y feliz año nuevo!
Pablo